A couple of days ago, while arriving to enjoy a lovely beach day, I was stuck by a surprising sight. A young couple and a child in a brand-new 7-series BMW. On the roof, two surf boards and, inside the car, using the boot and a part of the rear seats, more surfing gadgets -like neoprene suits- and some suitcases.

The access road to the beach is a dirt one composed by sand and mud, so you can imagine the unusual aspect of that BMW. We always imagine these kind of cars cruising at high speed on the Autobahn or at very low speed arriving to an European Comitee of Something or just to a wedding chapel with that ridiculous flowers. But this time, the 7-er seemed just arrived from the 5th stage of the Paris-Dakar, in some place between Ouarzazate and Nouatchkott.

I reckon, before I became father of two, I had no idea how important is the espace inside a car to take all the children stuff. Some of them ridiculous and obligatories, which is the worst thing of all. If you pay attention to a child in a car, is like an astronaut of the  XXth century. There’s just a difference: they don’t fly to the moon but they go to the coast, which is 20 kms. away.

Because of that, many people believe they will not be able to travel with his wife/husband and two children unless they got a big people carrier -ex. Renault Grand Espace- or a big 4×4 -BMW X5-. That’s pointless. The real thing is you only need, as far, a estate. And when children are 15 years old or above you only need a standard 4-door saloon. In both shapes the 4WD is available in most of the cars, if you live in Iceland, northern Sweden or go on holidays to a Ski station.

No es un estreno de ayer mismo, pero hace tiempo que quería comentar cosas sobre esta peli. Allen es uno de mis directores de cabecera, incondicional suyo desde ‘Take the money and run’, aunque con cierta predilección por aquella su primera etapa.

VCB fue una decepción. Repleta de estereotipos, personajes sobreactuados, una historia inconsistente por momentos o un ritmo cansino, VCB no será precisamente recordada por ser uno de los mejores trabajos del director neoyorkino. Más bien al contrario, para alguien que ha visto toda su filmografía en varias ocasiones, es una de sus peores obras.

Con el tema de los estereotipos me sucede lo siguiente: me molestan per sé, pero cuando además los conozco de primera mano -como es el caso-, entonces ya me resultan insoportables. Ver a Bardem en el rol de artista latino con un pasado marcado por una relación conflictiva con su ex, me parece desperdiciar al actor. Y es una pena, porque venía de una soberbia actuación en ‘No country for old men’. Siguiendo con los estereotipos, Penelope Cruz más de lo mismo. Me cuesta recordar una sola línea de diálogo que no estuviera entre signos de exclamación.

Al margen de la pareja española, la Johansson y la Hall hacen lo que pueden con dos papeles de rubia y morena esterotipados hasta la saciedad. Además se ven envueltas en una historieta aún más esterotipada. La tensión sexual es predecible a kilómetros de distancia, así como el desenlace.

A lo largo de la peli se identifican algunos vestigios del mejor Allen: relaciones cruzadas entre personajes, giros argumentales, la música como hilo conductor y poco más. Pero sólo eso, vestigios. Están tratados de una manera tan vulgar que ni siquiera parecen obra suya.

Los Lakers cumplieron el guión. Más fácil de lo esperado, gracias a que los angelinos estuvieron metidos en los partidos de principio a fin, sin intermedios, pausas, descansos, etc. De los Magic casi nada salvable, salvo la experiencia que han acumulado y una propuesta atrevida de basket.

Sin embargo, a la NBA debería preocuparle que el representante de la conferencia Este en la final haya sido Orlando. En primer lugar porque no es el mejor equipo de dicha conferencia, ni el que más estrellas tiene, ni el que más camisetas vende, ni el que más mercado aglutina. En definitiva, no es el más rentable desde ningún punto de vista. Si hubiera ganado la finalísima, veo a Stern sin dormir el resto del verano.

La buena noticia para los amantes del basket es que Gasol tiene el anillo. Y lo tiene con una participación decisiva, siendo el segundo en el escalafón de estrellas angelino. Tras el omnipresente Bryant, camino ya de la leyenda, Gasol es uno de los 5 mejores de la NBA en su puesto. Y eso es decir muchísimo. Si alguien hace 20 años me dice que iba a ver todo esto….